Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Santiago Gerchunoff Silberberg

ucm

El egoísmo

Oscar Wilde dice en El crítico como artista que la clave del éxito de las memorias modernas está en la mediocridad de sus protagonistas, en el hecho de que cualquiera pueda escribirlas, aún cuando no haya hecho nada digno de recordarse. Y si ha hecho algo digno de recordarse no será por eso sino por la exposición de sus íntimos pecados por lo que sus memorias serán devoradas por el público:

“Sí, el público es increíblemente tolerante. Lo perdona todo menos el genio. Pero debo confesar que a mí sí me gustan todas las memorias. Me gustan tanto por su forma como por su contenido. En literatura el mero egoísmo es encantador. (…) Cada vez que nos topamos con el egoísmo -y, por extraño que parezca, es bastante infrecuente-, no podemos sino darle la bienvenida y no lo olvidamos fácilmente. (…)

El programa de tv favorito de Oscar Wilde

La humanidad siempre adorará a Rousseau por haber confesado sus pecados, no a un sacerdote, sino al mundo (…) Las opiniones, el carácter, los logros de un hombre importan muy poco. Puede ser un escéptico como el gentil sieur de Montaigne o un santo como el amargado hijo de Mónica, pero cuando nos cuenta sus secretos hechiza a nuestros oídos para que escuchen y a nuestros labios para que callen”

(El crítico como artista, ed. Langre, Madrid, 2001, p. 43)

Todo esto puede parecer una broma o pura provocación, pero la “confesión” no sólo es el centro de muchos de los programas de tv más exitosos, sino que también ha invadido la alta literatura. El último libro de J.M. Coetzee (premio nobel de literatura), “Verano” es la tercera parte de su autobiografía novelada y es una hipnótica catarata de chismorreos sobre el propio autor. Coetzee da la palabra (no sabemos cuán verdadera) a varias mujeres que pasaron por su vida para que cuenten todas sus intimidades como hombre. El libro es fascinante, sobre todo, tal y como había previsto Wilde, porque “el gran” Coetzee viene a describirse a sí mismo (a través de esas agudas voces femenisnas) como un alfeñique ambicioso, poco viril, mal amante, bobamente idealista, aburrido y egoísta…



escrito el 3 de mayo de 2010 por en General


2 Comentarios en El egoísmo

  1. Albertine | 06-05-2010 a las 15:07 | Denunciar Comentario
    1

    ¿…y al final? ¿Lo hace bien o lo hace mal?
    En otro orden de cosas, la web 2.0 ha hecho daño en esto, ¡todo el mundo tiene algo interesantísimo que contar!

  2. sangerchu | 17-05-2010 a las 10:35 | Denunciar Comentario
    2

    Yo creo que lo hace bien. Muy bien. Porque la tendencia que señala Wilde no es del “artista” sino sobre todo, del público. Coetzee hace la única autobiografía que es legible hoy y al mismo tiempo se burla de sí mismo y de todas las autobiografías. Entre otras cosas. Y lo de que la web 2.0 ha hecho mucho daño…no sé, tiendo a pensar que las herramientas, ellas solitas, no pueden hacer mucho daño. Yo diría que todo el mundo tiene algo que contar; lo de “interesantísimo” me parece más dudoso.
    saludos y gracias por el comentario

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