Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Santiago Gerchunoff Silberberg

ucm

La coartada de Coartadas

Presentación del blog

En el Salón de 1846, dice Baudelaire que “el mejor comentario de una pintura bien podría ser un soneto o una elegía”. Seguramente lo mismo habría de decirse respecto de una poesía (o una obra poética), su mejor comentario sería otra poesía, o una pintura.  En cualquier caso, esta idea del poeta expresa un rechazo a la realidad del crítico o comentarista de arte como alguien, él mismo (o su tono) ajeno al arte.

Don Charles, un tipo exigente

Don Charles, un tipo exigente

Pero la frase tampoco prohíbe la crítica o el comentario sobre arte, sólo lo incita a ser él mismo obra de arte. Dos consecuencias “gremiales” de signo opuesto pueden seguirse de esta incitación: o bien, a favor del “gremio” de los críticos y filósofos del arte, su oficio pasa a ser considerado como de la misma altura de aquello que comentan; o bien la crítica queda únicamente encomendada a los que ya son artistas de antemano, sea en pintura, música o literatura, con lo cual el “gremio” de los críticos de arte quedaría anulado como tal. Sólo al arte correspondería el decir sobre arte.

Pero más allá de las posibles implicaciones ideológicas que esta pretensión tenga, creo percibir detrás de esta afirmación de Baudelaire simplemente el disgusto ante ese tipo de comentario sesudo que arruina la experiencia de la contemplación directa y desprejuiciada de la obra comentada porque la enfría, le quita el misterio, porque va explicando lo que sucede ahí (en la pintura, la sinfonía, el poema o lo que sea) sin respeto alguno por su ritmo, su cadencia o sus silencios.

Desde este punto de vista, el crítico/comentarista/filósofo del arte, no es más que un soplón, un chivato, un aguafiestas. Un parásito productor de coartadas que la obra no pide ni necesita.

Platón y Aristóteles. Los habían llamado muchas cosas, pero ¿chivatos, soplones, aguafiestas?

Platón y Aristóteles. Los habían llamado muchas cosas, pero ¿chivatos, soplones, aguafiestas?

Bienvenidos entonces a Coartadas, un espacio para pensar el arte, en el que no haremos más que decepcionar a Baudelaire.



escrito el 23 de Marzo de 2009 por en General


1 Comentario en La coartada de Coartadas

  1. cristina etchegaray | 20-05-2012 a las 1:38 | Denunciar Comentario
    1

    “Su corazón se sintió bruscamente invadido por un entusiasmo sagrado y todo su espíritu se abrió,puro, claro, resplandeciente como el disco luminoso de la luna: y la verdad le apareció toda entera”

    (Mahaparinirvâna-Sûtra, 52-56)

1 Enlace externo en La coartada de Coartadas

  1. » El aguafiestas | 08-05-2009 a las 14:39 | Denunciar Comentario
    1

    […] esta cuestión, corro el riesgo de convertirme en un soplón, un aguafiestas y un chivato (Santiago Gerchunoff), porque estaré intentando explicar algo que no precisa (ni pide) explicación para ser […]

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